Foto: Camilla Croso
Foto: Camilla Croso

Altos índices de violencia intimidan y expulsan estudiantes LGBT de las escuelas en América Latina y el Caribe

Una proporción importante de estudiantes es afectada por la violencia homofóbica o transfóbica en las escuelas y las posibilidades de sufrir ese tipo de violencia en el ambiente educativo son más altas que en casa o en la comunidad. Los hallazgos del informe mundial de Unesco Out In The Open – Education sector responses to violence based on sexual orientation and gender identity/expression (De dominio público – Respuestas del sector de educación a la violencia por orientación sexual y la identidad/expresión de género, en español) sobre la discriminación y la violencia por orientación sexual y expresión/identidad de género en las escuelas comprueban la gravedad del fenómeno y alertan sobre una de sus consecuencias: la violación al derecho humano a la educación.

La violencia por orientación sexual y expresión/identidad de género, que es una de las formas de violencia por género, puede ser física, sexual y psicológica; y también incluye el acoso cuando se repite, es deliberado e involucra desequilibrio de poder. Los actos de violencia pueden ocurrir en las clases, los patios, los baños, en el entorno escolar, y en línea.
“En general, la violencia psicológica, incluyendo la exclusión social y la intimidación verbal, es lo que más sucede según los relatos de estudiantes LGBT (lesbianas, gays, bisexuales o transgénero), en un rango del 16 por ciento en Nepal al 85 por ciento en los EE.UU. En relación a la edad, los incidentes de violencia tienden a aumentar a medida que las/os estudiantes LGBT crecen y entran en la adolescencia”, afirma el documento. La forma más frecuente de violencia reportada en América Latina y el Caribe es la violencia verbal, seguida de la violencia física, perpetrada por otras/os estudiantes y profesionales de la educación en escuelas públicas y privadas.

A su vez, las/os estudiantes se sienten inseguras/os en la escuela, evitan actividades escolares, faltan a clases o abandonan la escuela. El informe señala que, en Argentina, un estudio realizado en 2007 mostró que el 45% de las/os estudiantes transgénero abandonaron la escuela debido a la intimidación transfóbica de sus pares o a la exclusión practicada por autoridades escolares.

La importancia del tema insta a los gobiernos y al sector educativo a asumir sus responsabilidades para crear ambientes seguros e inclusivos que proporcionen a niñas, niños y adolescentes procesos educativos equitativos y de calidad. Asimismo, se recuerda que los países no lograrán cumplir las metas adoptadas por la Agenda de Educación 2030 – así como las de la Agenda de Desarrollo Sostenible – y garantizar una educación inclusiva para todas las personas, sin antes eliminar las barreras que las distintas formas de discriminación y de violencia imponen a las/os estudiantes LGBT. Entre los objetivos de desarrollo sostenible están las metas que se refieren a la equidad de género y a la promoción de sociedades inclusivas y pacíficas.

Sin embargo, el informe considera que todavia pocos países en el mundo han desarrollado políticas educativas para prevenir y combatir este tipo de violencia en las escuelas.

Principales hallazgos del informe
– Estudio realizado en 2014, en las escuelas secundarias en Bogotá, Colombia, reveló que el 34% de las/os estudiantes saben que sus compañeras/os LGBT son excluidas/os de las actividades escolares
– En El Salvador, sólo el 36% de las mujeres transexuales entrevistadas en un estudio llevado a cabo entre 2012 y 2013 obtuvo su certificado de estudios secundarios, como resultado de la violencia y de la exclusión
– En México, la Encuesta Nacional sobre Bullying Homofóbico realizada en 2012 reveló que una de cada cuatro personas LGBT había pensado en suicidio como consecuencia de la intimidación sufrida en la escuela
– Este mismo sondeo reveló que el 75% de los homosexuales, el 50% de las lesbianas y el 66% de las/os jóvenes transgénero denunciaron haber sufrido algún tipo de acoso en la escuela, principalmente insultos y burlas, pero también violencia física y sexual
– En 2011, un estudio en pequeña escala con personas entre los 18 y 24 años – desarrollado en Chile, Guatemala, México y Perú – demostró que las/os estudiantes LGBT son insultadas/os e intimidadas/os más frecuentemente. Del 88% al 96% de las/os encuestadas/os declaró haber oído insultos homofóbicos frecuente u ocasionalmente, mientras que las/os encuestadas/os LGBT informaron que sintieron niveles más altos de intimidación que sus pares
– En el Caribe, un estudio del 2015 ofrece datos sobre el alcance del bullying en las escuelas de Jamaica. Se reveló que el 64,9% de las/os estudiantes reportaron haber sido intimidadas/os alguna vez. Este informe de Unicef indicó que, en general, las víctimas del bullying son “cualquier persona que parezca débil o un poco diferente de las demás”, en particular las/os niñas/os que son “extraordinariamente diferentes en el comportamiento, físicamente o en la manera de hablar”, incluidas/os las/os que se distinguen como LGBT. Las/os maestros también citaron las siguientes características de las/os estudiantes que son blancos de intimidación: “chicos tranquilos y de voz suave, los niños que pueden actuar y parecer diferentes… los estudiantes que son menos masculinos, físicamente débiles”.

Las principales recomendaciones del informe de Unesco para dar respuestas efectivas a la violencia contra las personas LGBT en las escuelas:

1. Hacer el seguimiento sistemático de la violencia en los centros educativos, incluyendo la violencia por orientación sexual e identidad /expresión de género.

2. Establecer políticas nacionales y escolares para prevenir y combatir la violencia en los centros educativos, incluyendo la violencia por orientación sexual e identidad / expresión de género.

3. Asegurar que los planes de estudio y los materiales didácticos sean inclusivos.

4. Proporcionar formación y apoyo a las/os docentes y demás trabajadoras/es de la educación para prevenir y enfrentar la violencia en los centros educativos, incluyendo la violencia por orientación sexual e identidad / expresión de género.

5. Garantizar que ambientes escolares seguros sean inclusivos y proporcionen apoyo a las/os estudiantes afectadas/os por la violencia, incluyendo la violencia por orientación sexual e identidad /expresión de género, y a sus familias.

6. Proporcionar acceso a informaciones precisas y no críticas sobre orientación sexual e identidad / expresión de género a través de campañas de información y alianzas con la sociedad civil y la comunidad escolar.

7. Evaluar la eficiencia, la eficacia y el impacto de las respuestas del sector educativo a la violencia, incluida la violencia por orientación sexual e identidad / expresión de género.

Acceda al otro documento de Unesco sobre el tema: La violencia homofóbica y transfóbica en el ámbito escolar en Latinoamérica: hacia centros educativos inclusivos y seguros

¿Qué te pareció este contenido?

Conoce la política sobre los comentarios o textos publicados en este sitio