Foto:  Tomás Munita
Foto: Tomás Munita

Escuelas en Brasil amplian la participación de niños y niñas en la gestión

Sobre la base de modelos de gestión democrática, los y las estudiantes se convierten en tomadores de decisiones en el área de la educación.

Solange asumió  la dirección de la escuela Manuel Bandeira, en la ciudad de Guarulhos, en Brasil, en 2013 e, inspirada en proyectos como la Escola da Ponte, EMEF Amorim Lima y Projeto Âncora, llegó decidida a crear una escuela democrática. Pronto se dio cuenta de que el objetivo sólo se lograria si hubiera una mayor participación de los y las estudiantes y sus familias en las decisiones escolares. De esa manera, debate y reivindicación se han convertido en palabras clave de rutina en la escuela Manuel Bandeira, que sirve a estudiantes del jardín de infantes y de la escuela primaria.

Además de las reuniones generales, la escuela organiza una vez al trimestre, el “Consejito”, una junta compuesta por representantes de los grupos, elegidos por sus propios compañeros y compañeras, que toman decisiones en cada clase y las llevan a los y las gestores(as). “La idea es que los niños tengan más autonomía y sean protagonistas en su estudio, aprendizaje,” dice. Se discuten los materiales que la escuela compra  y las actividades educativas que se van a realizar. Un modelo que se aplica a todas las clases, de la primera infancia al quinto grado.

La corta edad de los alumnos, lejos de ser un obstáculo, se considera adecuada para trabajar los conceptos de representatividad y otros valores democráticos.

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Fuente: Carta Fundamental

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