Nelson Soza, director de La Alianza de Pilsen, se sumó a la huelga de hambre que llevan a cabo familias y amigos/as frente a la Secundaria Dyett. Foto: EFE

Activistas, madres y padres hacen huelga de hambre para evitar el cierre de escuela secundaria pública en Chicago

Esta batalla atrajo la atención nacional por la forma en que ilustra la lucha de las y los inmigrantes latinoamericanas/os y afroamericanas/os para salvar la escuela Dyett, la única  escuela pública de la localidad

Once madres y padres de familia iniciaron el 17 de agosto una huelga de hambre en el sur de Chicago para impedir el cierre de la High School Dyett, única escuela secundaria pública existente en el barrio de Bronzeville (Washington Park) y exigir la implementación de un plan que convierta dicho colegio en un centro educativo dedicado a la tecnología y al medio ambiente.

Las y los manifestantes se apostaron al frente de la secundaria Dyett para instar a la Junta de Educación de Chicago a decidir sobre el futuro de dicho centro que iban a cerrarlo en 2012, pero que las autoridades lo mantuvieron en funcionamiento con la promesa de que antes se consultaría a la comunidad sobre qué hacer con la escuela.

Jitu Brown, uno de los organizadores de la movilización y director nacional de la organización Journey for Justice, señaló a la Agencia EFE que la Junta de Educación de Chicago canceló una audiencia comunitaria que se realizaría el pasado 10 de agosto y la pospuso hasta el 15 de septiembre. Asimismo, rehusó votar en su última reunión sobre tres propuestas de la ciudadanía para la escuela secundaria.

Brown es líder de la Coalición para Revitalizar la Secundaria Dyett, de donde provienen las/os 11 madres y padres en huelga de hambre. El grupo trabajó con expertas/os del país durante dos años para crear un plan que busca implantar una educación secundaria que enseñe a las y los estudiantes una tecnología a favor del medio ambiente. Otros dos grupos compiten con planes alternativos: Little Black Pearl pide que se convierta la secundaria en una escuela de artes y el ex director de Dyett, Charles Campbell, apunta a la creación de una academia de carreras de deportes.

“No permitiremos que nuestras voces y la comunidad afroamericana sigan siendo ignoradas”. (…) Hemos presentado propuestas a la Junta de Educación sobre la Escuela Secundaria Dyett desde el 2009. Ya llegamos al año 2015 y sabemos que estamos en un proceso manipulado”, dijo Brown.

Esta batalla atrajo la atención nacional por la forma en que ilustra la lucha de las y los inmigrantes latinoamericanas/os y afroamericanas/os para salvar las escuelas del barrio. En las redes sociales, decenas de activistas y líderes de la movilización por el derecho humano a la educación en todo el país expresaron su apoyo. Randi Weingarten, presidente de la Federación Americana de Docentes, Dan Montgomery, director de la Federación de Maestras/os de Illinois, y el vicepresidente del Chicago Teachers Union – CTU (Sindicato de Maestras/os de Chicago), Jesse Sharkey, se han sumado al grupo de manifestantes.

La presidenta del CTU, Karen Lewis, también expresó su apoyo a los esfuerzos de las personas movilizadas, pidiendo al alcalde Rahm Emanuel y al CEO de la Junta de Educación de Chicago, Forrest Claypool, a “poner fin a su plan de eliminar la única escuela secundaria pública del barrio de Bronzeville.”

El Colectivo Una Nueva Educación y el Observatorio Chileno de Políticas Educativas (OPECH) de Chile también expresaron su solidaridad a esta lucha por el derecho a la educación y para que se mantenga abierta la Escuela Secundaria Dyett en Bronzeville. Lea aquí la carta en que expresan su apoyo.

El 3 de septiembre, en una conferencia de prensa a puertas cerradas, el alcalde y director del Departamento de Educación de la ciudad de Chicago ha comunicado que la Secundaria Dyett reabrirá en un año como una escuela de matrícula abierta, pero no con un enfoque en la energía verde y la tecnología, como activistas de la comunidad han estado exigiendo.

Las y los funcionarias/os del Departamento de Escuelas Públicas de Chicago anunciaron que Dyett será una escuela centrada en artes y tecnología, y que se mantendrá su nombre, continuando así en honor al legado de Walter H. Dyett, profesor de música acreditado con la producción de algunas/os de las/os mejores artistas de jazz de Chicago. Esta decisión no incluyó negociaciones con las y los huelguistas y fue tomada unilateralmente por el alcalde, algunos políticos cercanos y representantes de las escuelas públicas.

“Estamos felices que la escuela se abra como una escuela de matrícula abierta. No todo está perdido, pero lo que queremos es lo que exigió la comunidad: una escuela con curriculum centrado en energía verde y tecnología”, dice el activista Jitu Brown. Esta decisión de reabrir la escuela fue tomada luego de una serie de acciones de huelguistas, miembros de la comunidad y sindicatos, que lograron cancelar dos foros comunitarios organizados por el alcalde, bloquearon las entradas a la alcaldía e impidieron una visita del alcalde al Secretario Nacional de Educación, Arne Duncan, en Washington. Las y los activistas aseguraron que la huelga de hambre continuará hasta que el Departamento de Escuelas Públicas tome en consideración su propuesta para la escuela Dyett.

Histórico – En el 2012, la Escuela Secundaria Walter H. Dyett fue objeto de una decisión de la Junta de Educación, que determinaba su cierre progresivo en tres años. Durante este plazo, que culmina ahora, la escuela se ha visto afectada por malos resultados de aprendizaje y baja tasa de matrícula. El año pasado, la clase más llena tenía sólo 13 estudiantes.

Desde hace seis años, Brown y su coalición vienen presionando al gobierno local con el objetivo de convertir Dyett en una “escuela de liderazgo y  tecnología verde.” Quieren desarrollar un plan de estudios en base a la ciencia y  sacar provecho de la ubicación de la escuela en Washington Park. La idea es que el centro educativo pueda centrarse en las habilidades de liderazgo y en la formación de las/os estudiantes para la participación ciudadana. El grupo también quiere transformar el edificio en un centro de certificación verde.

Ahora se espera la realización de la tan esperada audiencia pública cuando se podrán compartir estas propuestas. “La Junta de Educación de Chicago se ha comprometido con un proceso impulsado por la comunidad, que identifique alternativas de educación de alta calidad para el antiguo colegio Dyett”, dijo en declaración Forrest Claypool, de la Junta de Educación de Chicago.

Pero luego que se pospuso la audiencia pública, las y los activistas, madres y padres movilizadas/os decidieron que no más comerían cualquier alimento sólido como forma de protesta. Más de quince días después del inicio de la huelga, las y los participantes están cansadas/os y luchando contra los dolores de cabeza y la fatiga, pero se dicen decididas/os a seguir adelante.

Qué está en juego* – En Chicago, como en muchos grandes distritos urbanos de Estado Unidos, en el transcurso de los últimos 15 años, el concepto de “elección de escuelas” se ha atrincherado en un grado impresionante. Mientras que en otros tiempos las ciudades y los condados se dividieron en un mapa y las/os estudiantes simplemente asistieron a la escuela más cercana de donde vivían, la era de la elección ha promovido grandes transformaciones en lugares como Chicago, Boston, Nueva Orleans y otros distritos con gran cantidad de inmigrantes y afrodescendientes. En estos sitios, las únicas opciones de ejercer algún tipo de “elección de escuela” era asistir a la escuela privada, buscar una escuela chárter donde se necesita pagar por la matrícula, o concurrir a un cupo en algún centro educativo público de “matricula selectiva”. Mientras que tales escuelas de élite a menudo se promocionan públicamente como diamantes del distrito de  Chicago, estos centros sólo sirven a alrededor del 12% de las/os estudiantes de secundaria.

A diferencia de la escuela chárter, o del centro educativo de matrícula selectiva, la escuela secundaria pública de barrio es de inscripción abierta a cualquier estudiante que vive cerca. Dyett es la última escuela de este tipo que todavía existe en Bronzeville. Este barrio acoge gran cantidad de inmigrantes afroamericanas/os y ha sido el hogar de líderes políticos, intelectuales y artistas, como Nat King Cole y Louis Armstrong. Se han cerrado 16 escuelas primarias en Bronzeville desde 1998, empujando a las/os estudiantes sin contemplaciones de un edificio a otro. Algunas/os estudiantes han experimentado múltiples cierres en el corto lapso de su educación primaria.

*Las informaciones son de Rodrigo Paredes, chileno y residente en Chicago. Trabaja en temas educativos con comunidades afro-descendientes y latinas de EUA e integra la Alianza de Inmigrantes Chicago Commons.

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