Foto: Claudia Mazuela

Unesco: países no alcanzan los objetivos respecto a la educación para jóvenes y adultos y la paridad de género

Sólo 13% de los países de América Latina y el Caribe han logrado escolarizar a la totalidad de la población en edad de cursar el primer ciclo de la secundaria y otro 17% se aproxima mucho a la consecución de este resultado – que constituye un indicador importante del grado de adquisición de aptitudes.

Según el Informe de Seguimiento de la EPT en el Mundo 2015, intitulado Educación para Todos 2000-2015 – Logros y desafíos, uno de cada tres países del mundo alcanzaron todos los objetivos mensurables de la Educación para Todos (EPT) establecidos en el año 2000. En nuestra región, Cuba fue la única nación que logró cumplirlos todos.

El informe señala, además, que serán necesarios 22.000 millones de dólares anuales para completar las contribuciones previstas por los gobiernos, si se quiere garantizar el logro de los nuevos objetivos en materia de educación que se están fijando ahora para el periodo 2015-2030.

El informe elaborado por la Unesco le ha dado seguimiento a los avances logrados en el cumplimiento de los objetivos de la EPT en los últimos 15 años.

A continuación, ve algunos hallazgos del informe respecto al acceso, permanencia y la garantía del derecho a la educación en la región.

Educación secundaria
Los datos de la mayoría de los 28 países de la región aumentaron sus tasas de transición hacia la secundaria entre 1999 y 2011, con un aumento del 25% o más en Ecuador, Guyana, Panamá y Santa Lucía.

Asimismo, ha habido algunos éxitos notables en en el incremento de matrículas en primer ciclo de secundaria en Antigua, Barbados, Costa Rica, Ecuador y Guatemala. En estos países las tasas de matrícula bruta aumentaron en más del 30%.

Sin embargo, la desigualdad de oportunidades sigue persistiendo, sobre todo en los grupos sociales más necesitados y en las zonas rurales. Por ejemplo, en 2008 el porcentaje de adolescentes de las familias más pobres del Estado Plurinacional de Bolivia matriculados en el primer ciclo de secundaria se cifraba en el 86%, mientras que el de los jóvenes de las familias más ricas alcanzaba el 99%. Estas cifras solamente representaban una mejora muy leve con respecto a la situación observada hace cinco años, en 2003. En el Perú, solamente un 43% de los adolescentes de las zonas rurales termina sus estudios de primer ciclo de secundaria.

El acceso a la educación secundaria ha sido un problema para los grupos marginados, incluidos los niños y niñas que trabajan y los inmigrantes. Una proporción considerable de los adolescentes en edad escolar secundaria continúan trabajando, pero la situación se mejoró en países como Colombia, Ecuador, El Salvador y Guatemala. En 2011, Guatemala tenía la mayor proporción de adolescentes de 15 a 17 años trabajando, un 40,5% de ellos trabajando y estudiando, o trabajando exclusivamente, mientras que ese porcentaje alcanzaba el 54% en el 2000.

Desigualdad de género
El 60% de los países de la región ha logrado la paridad entre niñas y varones en la enseñanza primaria, pero en la enseñanza secundaria ese porcentaje se cifra tan sólo en un 20%. Las niñas tienen oportunidades iguales o mejores que los niños de estudiar en los últimos grados de la escuela primaria, incluso en países donde ellas tienen más dificultades al inicio de su escolarización. Es el caso de Colombia, República Dominicana, El Salvador, Honduras, Paraguay y la República Bolivariana de Venezuela.

A pesar de ello, en lo que respecta a la matriculación en secundaria, América Latina y el Caribe son las únicas regiones del mundo donde la situación de los varones es de alta desventaja con respecto a las muchachas.

En Brasil y Jamaica, los chicos de los barrios urbanos de bajos ingresos a menudo abandonan la escuela para a trabajar en empleos poco calificados que no requieren el bachillerato o, pues no ven que la educación pueda ofrecer garantías de un empleo en el futuro. Las dificultades económicas también aumentan la vulnerabilidad para integrarse a las pandillas y a la violencia, a menudo respaldada por la falta de modelos masculinos escolarizados y percepciones de la escolarización como algo impropio para un hombre, por ejemplo en el Caribe.

Alfabetización de las personas adultas
El progreso hacia la Meta 4 de la EPT ha sido relativamente lento en la región: sólo 3 países alcanzaron el objetivo de reducir su tasa de analfabetismo adulto en un 50% en el 2015: Perú, Surinam y Bolivia, cuya reducción ha sido del 55%, 57% y 67%, respectivamente. Mientras tanto, países como Colombia y Nicaragua distan aún mucho de alcanzar este objetivo, con una reducción únicamente del 26%.

La tasa regional de analfabetismo adulto ha caído en la actualidad en un 26%, lejos del objetivo del 50%. En el conjunto de la región hay todavía unos 33 millones de personas adultas que carecen de conocimientos básicos de lectura y escritura. El 55% de ellos son mujeres.

Animación: La Educación para Todos 2000-2015: Logros y Desafíos

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