Foto: BYN
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Las múltiples violaciones de derechos de la niñez y adolescencia en Guatemala

La desigualdad y la exclusión en este país se evidencian en el sistema educativo. Guatemala es el país más desigual de Centroamérica en cuanto a la escolaridad de niñas y niños entre 7 y 12 años y ocupa el segundo lugar en el caso de adolescentes de 13 a 19 años, después de Honduras. Según el informe sobre la situación de la infancia y adolescencia en Guatemala, entre 2013 y 2014 el incremento de homicidios de niñas, niños y adolescentes fue de más del 36%

Estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) para el 2014 indican que el 65% de los niños, niñas y adolescentes de Guatemala viven en la pobreza y el 38% en extrema pobreza. Estos porcentajes son, después de los de Honduras, los más altos en América Latina. Estos datos están en el informe “De la desprotección a la violencia estructural – Informe sobre la situación de la infancia y adolescencia en Guatemala”, producido por la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala, que presenta un panorama sobre las violaciones de derechos a la salud, a la educación y al bienestar para esta población.

Además, Guatemala es considerado uno de los países más violentos de Centroamérica y uno de los más desiguales respecto a la garantía del derecho a la educación, dos índices que afectan directamente a niños, niñas y adolescentes. Entre 2013 y 2014 el incremento de homicidios contra niñas, niños y adolescentes fue de más del 36%, por ejemplo.

“Históricamente las condiciones de desigualdad han determinado el no-desarrollo de la niñez y adolescencia. Sin embargo, el modelo económico adoptado por el país desde mediados de la década de 1980 amplió los márgenes de la pobreza que, agregada a la violencia de Estado, tuvo implicaciones socioeconómicas y culturales considerables en la sociedad guatemalteca que han trascendido en el tiempo y siguen afectándola hasta el día de hoy”, evalúa el informe.

Según la organización, el gobierno de Guatemala invierte poco en la niñez y la adolescencia: en 2014 representaba el 3.9% del PIB, y en el presupuesto aprobado para el 2015 bajó al 3.7%. Para la entidad, la corrupción en el Estado también es un determinante de la pobreza y del fortalecimiento de los sistemas de exclusión.

Respecto al derecho a la educación, el informe analiza que la política educativa en el país sufre fuerte influencia del pensamiento liberal que favorece el individualismo y la educación para el trabajo, que se une al deterioro de la responsabilidad del Estado por garantizar este derecho. “La promoción de la educación privada va de la mano de una escasa inversión pública en una educación técnica y profesionalizante, orientada a atender las necesidades del modelo económico. En ese sentido, el vínculo entre el modelo educativo y el económico está determinado por el objetivo de generar una fuerza laboral medianamente calificada, cuyo esfuerzo tenga implicaciones directas en el incremento de las utilidades del ‘sector productivo’.”

Conoce algunos datos del informe:

– 2.6 millones de niños y niñas de los niveles preprimario y primario no tienen acceso a atención en alimentación escolar y útiles escolares.

– Del año 2013 al 2014 hubo descensos en la tasa neta de escolaridad en todos los departamentos.

– La desigualdad y la exclusión también se evidencian en el sistema educativo. Guatemala es el país más desigual de Centroamerica en cuanto a la escolaridad de niñas y niños entre 7 y 12 años y el segundo lugar en el caso de adolescentes entre 13 y 19 años, después de Honduras

– Más de cuatrocientos mil niños y niñas de 1 a 5 años no tienen acceso a vacunación.

– En los casos de morbilidad infantil, la diarrea sigue siendo una de las enfermedades prevenibles que más afectan a niños y niñas menores de 1 año. Una de las principales causas de la diarrea infantil en niñas y niños es la falta de acceso a fuentes mejoradas de agua.

– Entre 2013 y 2014 el incremento de homicidios de niñas, niños y adolescentes fue de más del 36%. Guatemala es uno de los países de la región centroamericana y del mundo en los que anualmente se cometen más homicidios.

– Las cifras de muertes violentas cometidas con armas de fuego entre 2012 y 2014 revelan que el 8% de las víctimas han sido niñas, niños y adolescentes, porcentaje que ha permanecido invariable en los tres últimos años. De este universo, el 88% de los victimados fueron adolescentes.

– Otras formas de violencia directa contra la niñez y adolescencia muestran una tendencia al aumento. En 2012, de 2.688 denuncias de agresiones sexuales presentadas al Ministerio Público, el porcentaje de casos de niñas y niños fue del 13.7%. Hasta octubre de 2014, se presentaron 2.541 denuncias y el porcentaje de casos de niñas y niños aumentó en más del 14%.

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